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JUEGO
Y ENTRECRUZAMIENTO DE SENTIDOS:
APROXIMACIÓN A LA ACTIVIDAD LÚDICO MOTRIZ EN LA INFANCIA Mgr.
Raúl Horacio Gomez.
Director
del Programa de Licenciatura y Maestria en Ciencias de la Actividad Física
- R.
Argentina
“...
Quiero que cantes y juegues para lo que va a pasar,
Es
algo que hay que buscar sin esperar a que llegue...” Pablo Milanés
Introducción: No
es la pretensión de este trabajocapitulo el
realizar un análisis critico de las diversas explicaciones que ha
merecido el juego desde que Schiller, Spencer y Wundt, en el siglo XIX, tomaron
al mismo como objeto de investigación
y análisis.[1] Tal
propósito requiere, además de un espacio especifico, el análisis de las
posturas epistemológicas que caracterizaron a los investigadores, las que han
influido de modo particularmente evidente en la perspectiva que asumieron para
describir este complejo objeto que es el juego. Nos
limitaremos por el contrario, en el marco del objetivo de este trabajo a
describir, en una perspectiva pretendidamente interdisciplinar, algunas de las
diversas significaciones que el juego ( y particularmente el juego motor )
contiene en cuanto actividad humana, sus relaciones con el desarrollo infantil y
con la educación física en particular. Realizaremos
esta descripción, a condición de recordar que dichas significaciones se
presentan por separado por fines
didácticos. Diversos autores ( en
Mendez:1999) han resaltado uno u otro aspecto de este fenómeno complejo que es
el juego, en sus respectivas definiciones: Jacquin,
G. (1958) Actividad espontánea y desinteresada que exige una regla libremente
escogida que cumplir o un obstáculo deliberadamente puesto que vencer. Russel,
A. (1970) Actividad generadora de placer que no se realiza con una finalidad
exterior a ella, sino por sí misma. Huizinga,
J. (1972) Actividad u ocupación voluntaria que se realiza dentro de ciertos límites
establecidos de espacio y tiempo, atendiendo a reglas libremente aceptadas, pero
incondicionalmente seguidas, que tiene un objetivo en sí mismo y se acompaña
de un sentimiento de tensión y alegría. Spencer,
H. (1983) El juego es una inversión artificial de la energía. Elkonin,
D.B. (1985) Variedad de práctica social consistente en reproducir en acción,
en parte o en su totalidad, cualquier fenómeno de la vida al margen de su propósito
práctico real. Navarro,
V. (1993) Actividad recreativa natural de incertidumbre sometida a un contexto
sociocultural. Moreno,
Mata y Gómez (1993) Actividad competitiva en la que interviene la destreza, la
estrategia y la suerte, o cualquier combinación de esos elementos y que suele
desarrollarse en condiciones ambientales de ocio. Como dice el autor , "..el
término juego ha sido definido por
multitud de autores desde áreas y perspectivas muy diversas (psicología,
sociología, biología...) lo que le ha otorgado un carácter excesivamente
polisémico y ha dificultado su estudio desde una percepción integral..." Agreguemos a este panorama
conceptual , para hacerla nuestra,
la cita de Pichon Riviere y Quiroga: "....El juego no solo tiene una motivación que busca el placer
por la descarga, sinó que es un verdadero campo de aprendizaje, un ajuste del
sistema de comunicación, un entrenamiento para el cambio, y el ámbito ideal
para el desarrollo de tres actitudes básicas en todo grupo social: la
pertenencia, la cooperación, y la pertinencia..." (Pichon
Riviere y Quiroga:1985). Para
nosotros , la aprehensión última del fenómeno del juego, si es que esta es
posible, debe realizarse fenomenológicamente: esto es, con una construcción
metodológica conceptual y experiencial de cada lector a partir de sus propias
vivencias lúdicas.[2] En el análisis de las
actividades corporales hemos
enfatizado la estructura dialéctica de
significados que las constituyen y como los niveles superiores , conservan,
transforman y superan a los niveles inferiores.(capitulo III) Así, nuestra aproximación al juego intenta el camino dialéctico: el juego humano resulta de un complejo conjunto de significaciones biológicas y psicológicas subjetivas al cuál se le superpone, pero resignificándolo, un cuadro de significaciones relacionadas con el proceso de identificación intersubjetiva y social con el otro humano.
[1] Sugiero remitirse a Andrews et al (1992), Elkonin (1985), Pastorino, Hartf et al (1994), Scheines (1981) [2] He intentado aproximarme a esa perspectiva en el capitulo II de la publicación anterior yacitada (Gomez:2000)
La significación biológica y psicomotriz de los juegos motores: Como se sabe,
los comportamientos lúdicos constituyen una característica típica
de los mamíferos superiores y del hombre en su etapa de
juventud.(Bruner:1972). En el animal , junto a las reacciones motrices relacionadas con las necesidades de defenza, apropiativas, de exploración y de descarga motriz, aparecen las reacciones motrices lúdicas (Buytendijk:1936) Los comportamientos lúdicos,
suelen incluir una serie encadenada de reacciones motrices que ha menudo
reproduce los encadenamientos propios de las demás formas de reacción, pero en
los que sin embargo, el animal evidencia no interesarse por el resultado
“objetivo - material” conseguido. Mientras tanto en el niño,
además de las meras reacciones , según lo visto en el capitulo 3,
encontramos: -
acciones
corporeo expresivas -
acciones
corporeo lúdicas: -
acciones
corporeo aprehensivas -
acciones
corporeo deportivas -
acciones
corporeo transitivas El contexto de significación de las acciones lúdicas mismas se relaciona con el devenir
del juego, acciones individuales o colectivas cuya intencionalidad es la diversión
y la creación, el descubrimiento, el ejercicio de la espontaneidad y la
imprevisibilidad y que no tienen una
fiinalidad material. Constituyen el
espacio libre de acechanzas, en el que según Schiller, el hombre se realiza como tal. (Schiller:1981) Los juegos funcionales con y sin
objetos, los juegos de representación, los juegos de persecución, los
juegos deportivos, constituyen los ejemplos típicos. Si bien las actividades lúdicas constituyen una
categoría en si misma, es evidente que en la primera y segunda infancia, la
estructura de este tipo de acciones atraviesa a los demás tipos y que a menudo
una acción cuyo contexto de significación es , por ejemplo, la comunicación y
la expresión no verbal, (una ronda), el curso de la acción deriva generalmente
hacia la improvisación y la
creatividad caracteristica de las acciones lúdicas. Es decir , para todas las
tradiciones de estudio, el juego es un comportamiento sin finalidad aparente.
Tiene carácter autotélico. Sus fines se cumplen en la misma realización. Independientemente del analisis
de su finalidad, podemos aproximarmos a su significación biologica y
psicomotriz. Así, diversos autores,
reconocen que la significación del
juego en este plano en el niño,
esta asociada al hecho de que : -
Constituye la manifestación de un
gasto de energía acumulada en las estructuras sensoriales y motrices. Dicha
energía puede ser aplicada a la obtención de fines necesarios
o a ninguna finalidad “útil”. El juego expresa la aplicación de
esta energía sin fines utilitarios. Su realización obedecería a la satisfacción
de lo que Bühler (1924) denominó placer
funcional. -
Asegura vía el ejercicio, (la puesta en juego ) el desarrollo de las
estructuras nerviosas y orgánicas que involucra.[1] Así, la actividad lúdica
provee la experiencias necesarias para que las estructuras en curso de maduración
del organismo joven encuentren oportunidades de ejercitación y
desarrollo. En el caso del niño, el juego
estaría ligado particularmente al desarrollo de las áreas asociativas del
cerebro (cortex parieto-temporal ), áreas filogeneticamente jóvenes, contemporáneas
del homo habilis. Las areas asociativas, asiento
principal del las funcipnes psicomotrices, juegan el importante papel de
integrar las diferentes aferencias sensoriales que desde la periferia bombardean
el cortex, constituyendo esquemas perceptivos que se imponen a
las cualidades puras de lo percibido, otorgandoles un sentido. (Le
Boulch:1978). Estos esquemas son puestos en relación con la experiencia
perceptivo-motriz previa y con el estado emocional del organismo, vía
conexiones límbico-hipotalamicas. El ser humano nace con una
dotación de recursos motrices predeterminados genéticamente: son los reflejos
arcaicos. Mediante la experiencia lúdica , dichos esquemas evolucionan primero
hacia la adquisición de conducta motrices habituales y repetitivas y
posteriormente hacia esquemas de acción diversificados y flexibles. El modo de
descubrimiento y ejercicio de dichas formas flexibles en los primeros años
es el ensayo y el error. Con la experiencia acumulada durante el juego,
los ensayos necesarios para encontrar una respuesta adecuada van disminuyendo
progresivamente, hasta que el joven adapta mas o menos inmediatamente su forma
de actuar a la situación . Estamos ante el mecanismo del insight.(Piaget: 1980). Mediante el juego, el niño
extrae de la experiencia los modelos de acción que intentará generalizar o que
utilizará para modelizar la realidad ( someterla a una estructura, para poder
operar y actuar sobre ella) Así, en la adquisición de dichos modelos diálecticos de la realidad, las situaciones corporeo lúdicas cumplirían un importante papel en la habilidad de resolver problemas por la vía del insight: el juego siempre exige atender y considerar a todas las variables de una situación en su relación con las otras ( el todo da sentido a las partes ).
[1] Aunque, como lo afirma Schelovanov, (Elkonin: 1985) son diferentes las estructuras nerviosas comprometidas en animales y humanos: mientras en el anmal el juego tiende a asegurar el desarrollo de estructuras sensoriales , en el niño asegura el desarrollo de estructuras motrices y asociativas.
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| Secretario de Comunicaciones: Lic. Pablo Esper Di Cesare - Argentina. |